Cada vez más cerca del 5G

Cada vez más cerca del 5G

El MWC acaba de cerrar sus puertas con un éxito rotundo. Más de 93.000 personas han acudido a la feria  que ha dejado en la ciudad más de 430 millones de euros. Cinco días de ritmo frenético de novedades y anuncios que ahora toca digerir.

Más allá de los lanzamientos de los nuevos terminales móviles de las grandes firmas y de la presencia del padre fundador de Facebook, ha habido otros temas que parecen haber sido eclipsados por no ser tan llamativos para el gran público pero que son claves para el desarrollo futuro del sector, como las redes de quinta generación (5G). Si bien no estarán disponibles comercialmente hasta dentro de cinco años, lo cierto es que las operadoras trabajan sin descanso para desplegar estas infraestructuras que, sin duda, son esenciales para materializar el Internet de las cosas y la necesidad de conexión de los más de 50.000 dispositivos que los analistas esperan que estén operativos para el año 2020.

En la actualidad, apenas el 1% de los objetos está conectado. Esto significa que apenas más de 10.000 millones de dispositivos trabajan contra las redes existentes (3G y 4G LTE), por lo que dar cabida a la avalancha de gadgets y de dispositivos de la vida diaria con conexión Internet exige más que una actualización de la infraestructura actual.

En el mundo hiperconectado, los usuarios finales quieren una mejor experiencia, lo que se traduce en mínimos tiempos de latencia. En el caso de las redes 5G hablamos de tiempos de respuesta de un milisegundo y velocidades pico de 10 Gbps. Esto quiere decir que la descarga de una película HD de 8 GB se demorará unos seis segundos frente a la hora que se demora con una conexión 3G y los 10 minutos que se invierte con 4G LTE.

El camino está trazado ahora solo falta ir poniendo piedras que nos permitan llegar al horizonte marcado.