Avances que IMPRESIONAN

Avances que IMPRESIONAN

Quién iba a decir que en 2015 íbamos a ser capaces de fabricar instrumentos musicales, material médico e incluso alimentos en impresoras 3D… acabando así con la idea de que los objetos solo se crean en una cadena de montaje o en instalaciones similares. La tecnología ha evolucionado hasta tal punto que hoy en día cualquiera puede dar forma sus ideas a un coste mínimo y con una capacidad de personalización ilimitada. Este nuevo paradigma, que según muchos, pone fin al monopolio de la capacidad de fabricación por la industria, abre todo un abanico de posibilidades que se espera se multiplique cuando su uso se haga masivo por parte del consumidor.

Si el pasado año el mercado mundial de las impresoras 3D, materiales y servicios asociados alcanzó los 3.300 millones, en 2015 se espera que este volumen crezca por encima del 50% hasta los 5.200 millones de dólares. Y la tendencia es que alcance su máximo desarrollo en cuatro años, cuando se estiman unas ventas de 20.200 millones de dólares. Eso sí, siempre y cuando se produzcan, de acuerdo con los expertos,  mejoras en el funcionamiento, una mayor disponibilidad de materiales o softwares más simplificados.

A pesar de que todavía quedan años de recorrido para que esta tecnología cale entre el ciudadanos de a pie, determinados sectores como el de la medicina, llevan ya varios años utilizándola  con resultados sorprendentes. Hablamos por ejemplo, de prótesis impresas en 3D, lo que significa costes considerablemente inferiores y mayor velocidad de fabricación. Y además,  en el caso de la ortopedia infantil, la posibilidad de sustituir las piezas a medida que el niño crece sin tener que hacer grandes inversiones. Otro campo de aplicación es  la creación de órganos en 3D. Aunque es cierto que todavía queda mucho camino para  obtener  bioimpresiones 3D adecuados para trasplantes, ya existen varios casos en el mundo en los que se ha aplicado la impresión 3D para hacer reconstrucciones de rostro en pacientes que, de no ser así, a día de hoy no tenían otra opción.

Las posibilidades son infinitas y seguro que el avance y el desarrollo de esta tecnología harán posible que más pronto que tarde se materialicen.

Y para muestra un botón:

Así es como la impresión 3D salvó la vida de tres bebés